Altaga es la asociación de Licenciados en TecnologÃa de los Alimentos de Galicia (España)




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Un equipo de cientÃficos del CSIC en Vigo ha logrado fijar un proceso mediante el que se reduce el tiempo de secado a vacÃo de bacterias, para producir quesos, pasando de un tiempo de procesado de 36 a 29 horas. Esto se consigue además sin que se altere la calidad del producto.
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Al rebajarse el tiempo necesario para el procesado se logra un ahorro de costes de producción, que es el objetivo de la iniciativa. Ésta consiste en el desarrollo de esquemas de operación y de control óptimos sobre la preservación de bacterias lácticas (liofilización) por secado al vacÃo, bajo unas condiciones concretas, las cuales son de interés en la fabricación de quesos.
Los investigadores llevan meses trabajando en modelos matemáticos, a fin de poder encontrar la mejor combinación de temperatura y presión con la que operar este proceso. Como primer resultado, han logrado reducir el tiempo de secado en 7 horas, pasando de 36 a 29.
El equipo, que es el Grupo de IngenierÃa de Procesos, cuenta con la colaboración de la empresa italiana SPES, de la francesa PMS, de la catalana Telstar y de un grupo de investigación del INRA.
La iniciativa se enmarca dentro del proyecto CAFE (Computer Aided Food Process Engineering), una investigación coordinada por la Universidad Católica de Lovaina, financiada de la UE y en la que participan 16 socios europeos.
La investigación se centra en algunos procesos representativos empleados en la industria alimentaria, y tiene como finalidad optimizar los costes de producción y tiempo de fabricación, asà como mejorar la calidad de los productos.
Para ello se estudian los casos de la elaboración de vino, quesos, cerveza y helados; y que son representativos de cuatro procesos caracterÃsticos de la industria alimentaria: la bioconversión (vino), la liofilización (quesos), la separación (cerveza) y la estructuración (helado).
AsÃ, se emplean modelos matemáticos y se investiga sobre herramientas informáticas, tanto software como hardware, que permitan garantizar un control eficiente y flexible de los procesos, reducir sus costes de producción y maximizar la calidad de los productos.
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Se ponen las bases en España para empezar a fabricar envases para alimentos con plásticos reciclados y las máximas garantÃas de seguridad
El uso de materiales plásticos en los alimentos se regula por unas normas básicas de seguridad alimentaria para evitar contaminaciones en los alimentos o la migración de compuestos que alteren sus propiedades. Son muchos los compuestos autorizados para envolver los alimentos. De acuerdo con los nuevos avances y el cuidado del medio ambiente, el Consejo de Ministros ha aprobado un Real Decreto en el cual se establecen las condiciones de las materias primas a base de plásticos reciclados para utilizarse en los envases destinados al contacto con alimentos. Además, se ha aprobado un segundo Real Decreto que establece la lista de las sustancias permitidas para la fabricación de estos materiales reciclados.
El envase forma parte de la vida del alimento que contiene en su interior. Su principal objetivo es alargar su vida útil y, para ello, debe tener unas caracterÃsticas de resistencia a la humedad, a la luz, al calor o a la migración de polÃmeros de plástico al alimento. Hasta ahora, en España no estaba autorizado ningún proceso para obtener plástico reciclado adecuado para entrar en contacto con alimentos, por lo que no es posible la utilización de material reciclado y obtenido en este paÃs. Sin embargo, con este nuevo Decreto, se ponen las bases con el fin de comenzar a fabricar envases para alimentos con plásticos reciclados que supongan la misma garantÃa de seguridad, que no es poca, que los actuales.
El nuevo Real Decreto establece las condiciones que deben cumplir las materias primas de polietilentereftalato reciclado y obtenido en España para emplearlas en envases destinados a contactar con los alimentos. El nuevo documento añade las condiciones que deben cumplir el resto de materias primas, todas ellas con materiales poliméricos reciclados, para usarlas también con un fin alimentario hasta que se regulen en el ámbito comunitario.

Evitar migraciones a los alimentos
Cualquier material, sea plástico, vidrio o metal, debe garantizar una protección total del alimento, sin riesgos de migraciones de sustancias tóxicas
Uno de los problemas asociados a los envases de plástico es la posible migración de los polÃmeros hacia los alimentos, que puede reconocerse por el regusto a plástico de los productos. Lo mismo ocurre con las latas, cuyos componentes, si migran a los alimentos, favorecen un gusto metálico en estos. Un ejemplo muy habitual es la migración del plástico en las botellas de agua que se reutilizan a diario, con un gusto plástico en el agua de su interior.
Para lograr un envase perfecto, se deben incorporar al plástico sustancias antioxidantes y mantener asà el producto libre de migraciones. También se añaden sustancias que absorben otras antimicrobianas, el oxÃgeno o la humedad. Esta tecnologÃa ya se lleva a cabo con el diseño de nuevos envases activos, una ciencia en continua evolución y con unos resultados excelentes. Sin embargo, de la misma manera que la seguridad absoluta es imposible, el envase perfecto, también. Una de las mejores alternativas es el vidrio, pero no debe olvidarse que este material deja pasar la luz y, por tanto, puede provocar la oxidación de los alimentos en su interior. El metal, otro de los materiales, es muy sensible a la temperatura, lo cual puede provocar una corrosión en el interior y afectar al alimento.
Plásticos sin toxinas
Lo más importante para garantizar la máxima seguridad en los envases es fabricarlos con tipos de plásticos que no desprendan toxinas en los alimentos. Los más seguros son tres:
Para saber el tipo de plástico utilizado en los envases que se adquieren, debe figurar en la base un número (PEAD, número 2; PEBD, número 4; PP, número 5). El plástico llamado PET se identifica con el número 1 y, como todos, puede causar migraciones en los alimentos, un aspecto que implica cierto riesgo para la salud del consumidor. Este plástico se utiliza sobre todo en las botellas de plástico que contienen agua.
El PVC o el poliestireno (PS) no se recicla porque hasta ahora esta función no estaba regulada. Este hecho provocaba gran dispersión de residuos, que contaminan sobre todo el mar y afectan a toda la fauna y la flora oceánicas. El nuevo Decreto es, por tanto, de suma importancia para abarcar otro aspecto más en el reciclado de plásticos.
MEJORAS MEDIOAMBIENTALES
La Unión Europea pretende fomentar medidas medioambientales a través de la regulación de materiales reciclados destinados a contactar con alimentos. Estos materiales deben cumplir unos estrictos requisitos para la seguridad del alimento y la protección del consumidor. En 2008, se autorizó en la Unión Europea el uso de plástico reciclado para la fabricación de envases alimentarios, pero hasta que no esté disponible la lista de procesos autorizados por la Comisión Europea, prevista para 2012, el Reglamento permite que las disposiciones nacionales se apliquen en los Estados miembros. Algunos paÃses ya cuentan con disposiciones aplicables durante este periodo transitorio hasta que queden establecidas las normas de la Unión Europea, en cuyas bases permiten el uso de polietilentereftalato (PET) reciclado en agua mineral natural. Ahora, España se suma a esta iniciativa y se aplican estas mismas condiciones de reciclado de PE
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Alrededor de ochenta empresarios y técnicos de Galicia y Asturias asistirán hoy en Navia al acto que da el pistoletazo de salida a la «Red asturgallega de industrias agroalimentarias: estrategias para la innovación» o, lo que es lo mismo, "Asgaia Innovación". Esta iniciativa interterritorial cuenta con 424.000 euros de financiación aportada por el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Su meta es la incorporación de soluciones innovadoras en las empresas del sector agroalimentario para mejorar su competitividad.
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Mediante este proyecto, se pondrá en marcha un diagnóstico individualizado en más de un centenar de firmas procedentes de 11 comarcas asturianas y otras 3 de Galicia (Deza, Ordes y As Mariñas-Betanzos). Durante cuatro años, las empresas se someterán a un análisis personalizado para conocer cuál es su situación en el mercado, su gestión y su nivel de utilización de las nuevas tecnologÃas para ampliar éste. En definitiva, el estudio está dirigido a conocer cuáles son sus necesidades en materia de innovación y las oportunidades que se les pueden presentar si se implantan planes de optimización.
En la primera fase, se llevarán a cabo acciones de información y difusión, realización de un diagnóstico individual de cada firma en materia de innovación, y fomento de cooperación a través del intercambio de experiencias y la organización de encuentros empresariales. Las firmas partiicpantes deberán proporcionar información y permitir ser visitadas.
Entre las pymes integradas en "Asgaia Innovación", priman las industrias del pan y lácteas, además de las dedicadas a la ganaderÃa.
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Fuente: www.revistadeinnovacion.com (26/10/1011)
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